HISTORIA DE LA PELUQUERÍA TU CAMBIARAS
Nació el 11 de mayo de 1980 en cabeza de su propietaria Yuli, quien con el apoyo de su familia hicieron realidad este gran sueño en el barrio el jardín, en la ciudad de Santiago de Cali, contaba con 3 estilistas y 1 manicurista, quienes con compromiso, destreza y disciplina se popularizaron en el sector, nuestro servicio es considerado de alta calidad, con precios al alcance del bolsillo de nuestro cliente.
A medida que nos hacíamos más conocidos se creaba la necesidad de contratar mas trabajadoras independientes que amaran esta profesión, convirtiendo a Tu Cambiaras como sitio de bendición y 38 años después en sustento de 33 mujeres que trabajan en la peluquería.
Afirma doña Yuli la importancia de su familia en este emprendimiento, recuerda como sus hermanas siendo muy jóvenes aprendieron esta profesión, hasta involucrarse toda la familia, incluso su señora madre también se convirtió en una peluquera, recuerda a don Otto, su padre, hacia la parte de cajero y coordinador del personal, recuerda sus concejos y el cariño que aún vive en las mentes de sus clientes, familia y trabajadoras. (En memoria a su recuerdo).
El ambiente acogedor hacen que nuestros clientes sientan la familiaridad con nuestro personal, es común que al llegar pregunten por su peluquera de confianza y ella misma sea la que atienda a su núcleo familiar y a sus nuevas generaciones, esto ha originado que atreves del tiempo nuestra clientela nos haga sentir parte de su familia, hemos estado presentes en las ocasiones mas importantes y significativas de cada uno, matrimonios, quince años, aniversarios, en fin, hemos sido parte de su niñez, juventud, nacimientos y también nos ha entristecido los decesos, agradecemos a Dios y a ustedes el permitirnos ingresar a sus familias.
El nombre de Tu Cambiaras obedece al deseo de la dueña de aportar con una palabra visible y publica un significado de cambio, no solo en la parte estética si no en su interior, tu cambiaras es la esperanza que todo está en constante evolución y que es posible cambiar corazones para bien, además que Dios siempre está a la puerta para llenar nuestras vidas de él.
Tu valor real es aquello en lo que crees; lo que esperas hacer por el mundo y cómo buscas mejorar la vida de los demás.
El que no vive para servir no sirve para vivir.
Solo pido un mundo con justicia y verdad. Son frases que señala la emprendedora.
Deléitate así mismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Salmo 37 - 4


